Entradas

Perros Guardianes

Son siempre los mismos aunque fueron mutando. Los mueve el odio y el resentimiento Sólo saben obedecer y ejecutar Andan como ciegos, pegan como bestias, matan como animales. Acostumbran a cerrar sus oidos, y cuando una voz se alza deben callarla como sea. No los detiene el sufrimiento ni los sacude la muerte. Matan porque pueden. Porque están hechos a eso. Pero no les alcanza. Avanzan a la locura un poco mas y hacen desaparecer.  Gozan torturan violan. Son los perros guardianes de un amo invisible. Persiguen y muerden pero sobre todo esconden las garras. Nada los detiene, sólo la memoria y la verdad. Porque a la Justicia, a esa, la violan por todos lados. Donde está Santiago Maldonado? Aparición con vida!

No me salen

No me salen las palabras me desperté sin vos.

Escapar

No es de cronopio andar despierto Ni de sensato andar soñando. Más vale cada uno ocupe su asiento Que la música irá sonando. Caen las hojas sobre el pavimento, El viento trae recuerdos del ayer. Hay que saber esperar el momento Para salir y poder dejarse ver. La valentía es cuestión de tiempo, Más que de tener sangre fría. Si uno anda sembrando lamentos La noche se traga los restos del día. La felicidad es un tormento, Una ilusión de la conciencia. Lo sostengo y no miento, Sólo voy padeciendo vida. Escapar siempre es una posibilidad Los temores nos persiguen. Son fantasmas sin piedad Son chacales que todo muerden. Hay que enfrentar al peor demonio, Al que te mira detrás de un espejo. Poner las cartas sobre el paño Y dejar a la suerte hacer el juego. Pero nada de trampas ni faroles, La vida anda suelta y a la espera. Si se miente en forma indeleble, El olvido te alcanza y pega a mano abierta.

Ya caimos

Ya caímos, siempre. Y aunque sabemos que nos van a barrer, nos amontonamos para que nos escondan más fácil, así blancos del orden. Somos hojas desprendidas, ramas de la memoria. Volvemos a las calles una y otra vez porque el tiempo podrá darnos la razón o no. Pero siempre hay que volver.

Los juguetes de mis hijos

Los juguetes de mis hijos diseminados por la habitación montan guardia, disimulan atentos a cualquier invasión.

Vigilia de Valentino

Valentino siempre sueña, Si la pesadilla no aparece. O el insomnio se presenta Como en tantas otras veces. Pero cuando eso sucede, Se baja de su cama Abandona su almohada Y huye a la de sus padres. Atraviesa la oscuridad y transita la vigilia Portando un muñeco Cómo si fuera un escudo. Lo lleva del cuello Pegado a su pecho. Porque para esa aventura Necesita de esa figura. A veces carga un perro En otras sostiene una llama. Sube a la cama con ganas Aun sin soltar ese muñeco. Se acomoda entre sus padres Para que ya nada lo demore. Pues a la tierra de los sueños Pronto caerá como por un hueco.

Poetas en Concilio

Los poetas Se reunieron en concilio Atravesaron mares y ríos Y se cruzaron desconfiados Al costado del camino. Y acordaron las palabras Qué usarán de ahora en más. Los amontonó la necesidad Pero mucho más la soberbia. Consideran que es injusto El destrato de la sociedad. Suprimieron las cursis Porque les traen mala fama. Acordaron seguir hablando De amor y sus tormentos Pero sin nombrarlo Ni ser tan directos. Compartirán frases Aunque suene a plagio. Se convidarán emociones Sobre todo las repentinas Las que dejan sin aliento Porque saben sobre seguro Que esas son las que enamoran. Los títulos No tendrán relación con el texto. La obviedad no es poesía Ni siquiera desamor Para ellos es mas efectivo Qué el lector use la imaginación. Los Poetas Al final se miran desconfiados Saben que su tarea será ardua Eso de mantenerse a flote Entre la vigilia y el sueño Es como solo beber agua Y asi tratar de armar un verso.