LA CABEZA DE LADITO
Con la cabeza de ladito,
levemente hacia la derecha,
mira el horizonte
tapándose las orejas.
El viento hamaca las plantaciones
y él permanece ahí,
en completo silencio
quietito
abstraido
aunque pueda permanecer desconectado
es quien más se conecta con el mundo
y sus recovecos más intensos.
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