Días de la primavera
Todos los días de la primavera de mi juventud amanecieron esparcidos en la almohada, como cenizas, vestigios de un tiempo de otros fuegos. De inmediato se desvanecieron, se cayeron sin que yo sacuda la resaca de aquellos años, antes que la sonrisa me cortara la cara dejándome esta cicatriz estúpida que muestra los dientes ahora que ya es tarde para todo.
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