El odio
El odio escapa al cuerpo y gana las calles
el derrumbe es tan inevitable que no hay amor ni fuerza capaz de detener tanto aunque existan los abrazos
hay que creer, porque duele la piel en cada rincón. Sólo queda la esperanza o el fuego.
El odio escapa al cuerpo y gana las calles
el derrumbe es tan inevitable que no hay amor ni fuerza capaz de detener tanto aunque existan los abrazos
hay que creer, porque duele la piel en cada rincón. Sólo queda la esperanza o el fuego.
Comentarios
Publicar un comentario