La Radio

A veces la vida sorprende. De repente haciendo un programa de radio, sentí por qué hago lo que hago frente a un micrófono. La Radio, así con mayúsculas y como institución, es una casa grande, enorme. Y de a poco empiezo a recorrer sus pasillos como un okupa que ha terminado ahí más por convicción que por casualidad. Aunque eso estaría por verse. Y con cada persona que me cruzo en las escaleras o en los rincones, me dejan algo y me hacen sentir que estoy en el lugar que siempre soñé.
No sé cómo terminé acá, solo sé que no me quiero ir nunca.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Me gustaría que esto fuera un principio

Unx elige