Mi viejo y Perón

Todo era nuevo para mi
el olor a puchos
y algún tango en el aire,
mi viejo y otros compañeros
en medio de la rosca
que parecía no tener fin

no era lugar para un pibe,
al menos así creía yo,
afiches viejos de campaña
sosteniendo la pintura en las paredes,
boletas electorales, útiles usados
tachos de pintura en un rincón

el diario del dia que pasaba
de mano en mano como el mate
veía pasar los bondis por la calle Salta
a través del ventanal,
y recibia a los vecinos
de San Telmo que entraban
a consultar de todo

con los años comprendí que todo
era parte de una enseñanza,
de un involuntario aprendizaje
sobre la militancia
y la construcción de la patria,
porque para mi Perón va a ser siempre
esa unidad básica que llevo colgada en mi memoria
y mi viejo.

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