Ollas si
Ollas no
con tajos en el vientre
es un grito, un golpe
de esos que gozan al darlos,
son mordidas de bestias
que desconocen el hambre
y temen a ese espanto
una olla en una esquina
después otra en otra
y así hasta que haya miles
sembradas por los barrios
y que el hambre sea un mal sueño
de ningún pibe
que vengan de a uno a tajearnos,
acá los esperamos,
con ollas si
calzando cucharas de madera
y poniendo el corazón
porque al odio se lo corre con amor.
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