Despedida
Nunca vi a nadie besarse como lo hacían ellos. A plena luz del dia los dominaba el deseo y parecían no poder reprimirlo. A pesar de las horas que le dedicaban a la faena que se habían propuesto, permanecían ahí en el parque sin siquiera experimentar cansancio. Cuando llovía se trasladaban bajo un sauce y seguían compenetrados en su ritual. Nada los detenía, ni siquiera el tiempo.
Y así durante mucho.
Hasta que un día cualquiera se separaron y se fueron cada uno para un lado distinto.
Llevo años en el mismo exacto lugar esperándolos y no han vuelto. Con el tiempo comprendí que todo aquello se trató de una larga despedida.
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