Nunca es el mejor momento

Nunca es el mejor momento. Te sumé a mi caos, te recibí en mi infierno. Y entraste como un viento atrevido entre tanta locura sin pedir nada y acomodándote en mi hombro. Sonreis, y el mundo vuelve a ser un lugar cálido y con esperanza, un lugar donde poder seguir depositando sueños sin remedio. Y cuando deberíamos frenar todo esto, aceleramos a fondo contra la pared. Pero eso sí, cerramos los ojos y nos apretamos las manos para no sucumbir. Y ahora qué, nos decimos mirándonos más allá. Y ambos entendemos que es necesario reconfigurar esto, a lo que no nos animamos a ponerle el nombre adecuado, lo que sea todo esto. Y nos reímos, pero en el fondo temblamos como una hoja porque sabemos que no es fácil, que no será un camino de rosas el que nos espera pero que tendrá el calor y la adte

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Me gustaría que esto fuera un principio

Unx elige